Aragón amaneció este 8 de febrero con la sensación de estar ante una cita electoral decisiva, y el escrutinio confirmó esa impresión: el Partido Popular se impuso en las elecciones autonómicas de 2026, pero lo hizo sin alcanzar la mayoría absoluta, abriendo un escenario político marcado por la aritmética parlamentaria y la necesidad de pactos.
Con el 98,8% escrutado, los populares lograron 26 escaños, dos menos que en 2023, pese a mantenerse como primera fuerza con un 34,26% de los votos. El PSOE sufrió un retroceso notable, quedándose en 18 diputados, cinco menos que en la legislatura anterior, con un 24,29% de apoyo.
La gran sacudida electoral llegó desde la derecha radical: Vox dobló su representación, pasando de 7 a 14 escaños, consolidándose como tercera fuerza y actor imprescindible en cualquier ecuación de gobierno conservadora.
En el espacio aragonesista y de izquierdas, la Chunta Aragonesista protagonizó una remontada espectacular, alcanzando 6 escaños, tres más que en 2023. Por su parte, Teruel Existe retrocedió hasta los 2 diputados, mientras que IU-Sumar mantuvo un único representante. Y el PAR, después de 43 años en el hemiciclo, se evaporaba como un azucarillo.
Un mapa teñido de azul, pero no homogéneo
El PP amplió su dominio territorial y fue la fuerza más votada en 417 municipios, frente a los 228 en los que se impuso el PSOE. Vox logró victorias en 41 localidades, mientras que Teruel Existe, el PAR, CHA e IU-Sumar se repartieron pequeños enclaves.
El comportamiento municipal dejó matices relevantes: el PSOE resistió en plazas simbólicas como Ejea de los Caballeros o Andorra, mientras que en municipios como Calamocha, el PP recuperó terreno y desplazó a los socialistas a la segunda posición.
La gobernabilidad, en el aire
Con una mayoría absoluta fijada en 34 escaños, el tablero postelectoral se presenta fragmentado. La suma más evidente, PP + Vox, alcanzaría los 40 diputados, una mayoría suficiente para gobernar, aunque no exenta de tensiones políticas y estratégicas.
Las alternativas progresistas quedan lejos de cualquier posibilidad real: PSOE, CHA, IU-Sumar y Teruel Existe sumarían 27 escaños, insuficientes incluso con apoyos externos.
Participación y contexto
La participación se situó en torno al 67%, ligeramente por encima de la registrada en 2023, en una jornada sin incidentes destacables y marcada por la expectación ante unas elecciones celebradas en solitario, sin coincidir con otros comicios autonómicos.
Un nuevo ciclo político
Los resultados confirman un cambio de ciclo en Aragón: el PP mantiene su hegemonía pero pierde fuerza, el PSOE retrocede, Vox emerge con contundencia y las fuerzas aragonesistas reconfiguran su espacio. El futuro gobierno dependerá ahora de negociaciones que, previsiblemente, serán intensas y decisivas para el rumbo político de la comunidad.
