Próxima la constitución de la XII legislatura de las Cortes de Aragón, una de las cuestiones que nunca surgen en las campañas electorales, y poco se habla de ello durante el desarrollo de la labor legislativa y de control al Ejecutivo que el Estatuto de Autonomía de Aragón otorga a los diputados y diputadas como principal función, es el salario de los miembros de la Cámara…si se puede llamar así, …lo de “salario”.
Debo reconocer que en los últimos años me he ocupado y preocupado por dicha cuestión, pues no en vano es sin duda una de las clases que más interés despierta, y también “cabreo” muchas al final de la jornada en que explico la cuestión, entre mis alumnos de la Universidad de la Experiencia, dentro de la asignatura de “Administraciones e Instituciones Públicas Aragonesas”.
La fuente para conocer cuánto cobran los representantes políticos aragoneses que han conseguido su escaño es muy sencilla, la propia web de las Cortes de Aragón nos lo muestra sin mayor problema, aunque algo hay que escarbar, en esta dirección: https://www.cortesaragon.es/Diputados-y-diputadas.2488.0.html?&no_cache=1.
Podemos ver en primer lugar que se distingue entre quienes tienen dedicación exclusiva y quienes no. En este último caso, se cobran 208,80 euros por asistencia a pleno; 117 si se asiste a ponencia, comisión u otro acto del Parlamento; 54 por dieta diaria y, previa justificación, 0,23 euros por kilómetros en cuanto a desplazamientos directamente producidos por su actividad oficial.
Los diputados y diputadas de Aragón dejan su trabajo ordinario para pasar a dedicarse en exclusiva a la labor parlamentaria. ¿Eso es bueno o malo? ¿Realmente todos deben tener dedicación exclusiva?… no lo sé
A mi me consta que José Luis Saz, diputado en su día de Ciudadanos, estuvo en este último supuesto, pero no me viene a la cabeza nadie más, aunque quizás los haya. Eso nos lleva a una primera reflexión: los diputados y diputadas de Aragón dejan su trabajo ordinario para pasar a dedicarse en exclusiva a la labor parlamentaria. ¿Eso es bueno o malo? ¿Realmente todos deben tener dedicación exclusiva?… no lo sé.
Centrándonos en los parlamentarios con dedicación exclusiva, todos o casi todos, encontramos que perciben con carácter general dos tipos de retribuciones. Una que podía denominar “por ser”, fija para todos y denominada “asignación común” de 3.499,10 euros en catorce pagas. Otra que podría llamar “por ir” ( que no se ría nadie), y que varía según la procedencia territorial del diputado o diputada, que se denomina “viaje y desplazamiento, que oscila entre los 798,06 euros mensuales si se vive a menos de 50 kilómetros de la Aljafería , a los 2.094,13 si se vive a más de 150. Curiosamente, estas cantidades pasan a ser de 1.090,77 euros o 2.462,41 si se es miembros de la Mesa, como si por el cargo el gasto en estos conceptos fuera mayor.
Obsérvese que no es una cantidad a justificar por desplazamientos concretos y reales como podría parecer por su denominación, sino un tanto fijo que se cobra sin justificación alguna. Quizás esta cantidad debería en todos los casos ser objeto de acreditación y comprobación de la realidad de su gasto, y consiguiente compensación, ya por la Intervención de la Cámara…o al menos por los distintos grupos parlamentarios.
Pero estas cantidades generales se ven incrementadas, a veces de forma sustanciosa, cuando se ostenta algún cargo en la organización parlamentaria, bajo los conceptos de “complemento de cargo” o el “complemento de actividad”. Así por el primero quien mayor cantidad mensual percibe es el presidente o presidenta de la Cámara, igual que el resto de miembros de la Mesa y los distintos portavoces de grupos o agrupaciones parlamentarias, en cuantía de 2.148.,88 euros, y quien menos los portavoces en Comisión, que perciben nada más que 164,77 euros. Por el otro concepto, el de actividad, es de nuevo quien ostenta la presidencia de la Cámara quien más percibe: 2.148,88 euros, y quien menos la Secretaría 2ª que únicamente percibe 161,11 euros mensuales, quedando entre medio los vicepresidentes y portavoces de grupos o agrupaciones, que se van a los 458,66 euros.
No hace falta que nadie se ponga a multiplicar o sumar, ya que es la propia web de las Cortes la que nos facililta los datos del total de percepciones de cada diputado o diputada, y que nos indica que el primero de la lista, el socialista Daniel Alastuey, diputado de a pie, se fue a los 66.753,44 euros anuales, y la presidenta, que fue quien más cobró, alcanzó los 108.715,63 euros, quedando por medio Fernando Sabés, como portavoz del grupo socialista, con 98.148,20 euros, o Álvaro Sanz, como portavoz de agrupación parlamentaria de IU, con 83.429,30 euros.
¿Están bien pagados nuestros parlamentarios y parlamentarias?, eso lo dejo al criterio de cada lector, y a buen seguro que más de uno me dirá que a sus señorías les ha costado mucho más llegar a serlo y este coste no lo ha sido solo en dinero.
Otro día hablaremos de las asignaciones a los grupos y agrupaciones parlamentarias, de su personal y qué actividad realizan, o desharemos la leyenda urbana del paro o jubilación de nuestros parlamentarios.

Javier Hernández García. Jurista y militar
